Una reseña de «Cristianismo imposible»
¿Alguna vez te has acostado por la noche sintiendo una culpa constante de que nunca haces lo suficiente? Oramos, leemos la Biblia, servimos en la iglesia y buscamos cuidar de nuestras familias, pero en el fondo solemos cargar con la sensación de que Dios está perpetuamente decepcionado de nosotros. Nos hemos convencido de que para ser "buenos cristianos" debemos sentirnos miserables, abrumados o espiritualmente fracasados la mayor parte del tiempo.
En su libro Cristianismo imposible (Poiema Publicaciones), el pastor y autor Kevin DeYoung aborda de frente esta trampa mental y teológica que destruye el gozo de miles de creyentes.
Liberándonos de la «culpa constante»
DeYoung comienza cuestionando una idea muy popular pero dañina: la noción de que «Dios nos ama a pesar de que somos un fracaso espiritual constante». Aunque la frase pueda sonar humilde o bienintencionada, el autor demuestra con las Escrituras que es imprecisa e inútil. Por supuesto que dependemos totalmente de la gracia de Dios y de la obra sustitutiva de Cristo para nuestra salvación. Sin embargo, el Nuevo Testamento jamás nos enseña que la vida cristiana normal deba ser una cadena ininterrumpida de derrota y culpa. Dios no nos rescató del pecado para dejarnos condenados a una vida de fracaso constante, sino para capacitarnos por medio de su Santo Espíritu.
Dios realmente se agrada de sus hijos
Uno de los aportes más reconfortantes de Cristianismo imposible es recordarnos que Dios realmente puede estar complacido con la obediencia sincera de sus hijos. Así como un padre terrenal se alegra genuinamente cuando su hijo pequeño le dibuja un retrato —aunque el dibujo no sea una obra de arte perfecta—, nuestro Padre celestial se deleita cuando sus hijos caminan en fe, arrepentimiento y obediencia sincera. La Biblia está llena de hombres y mujeres ordinarios a quienes Dios llamó "fieles" y "justos", no porque fueran perfectos, sino porque su fe era real y su corazón buscaba agradarle.
La belleza de una vida ordinaria y fiel
En una cultura que nos exige constantemente "cambiar el mundo", destacar en redes sociales o ser expertos en cada causa social y teológica, DeYoung nos invita a volver a la sencillez del Evangelio.
Seguir a Jesús no significa que tienes que asumir cargas que Dios nunca te pidió llevar. Apoyándose en pasajes como 1 Tesalonicenses 4:11 y 1 Timoteo 2:2, el autor nos recuerda el valor de una vida quieta, reposada y fiel:
- Vivir con integridad en el trabajo.
- Amar y criar a la familia en el temor del Señor.
- Servir fielmente en una iglesia local.
- Disfrutar del descanso y de los dones ordinarios que Dios nos da.
Una vida ordinaria dedicada a Dios no es "conformarse"; es la esencia misma de la fidelidad cristiana.
¿Para quién es este libro?
- Para el creyente cansado: Si sientes que la vida cristiana se ha convertido en una lista interminable e imposible de deberes.
- Para padres y líderes: Que luchan con la presión constante de no estar "haciendo lo suficiente".
- Para jóvenes y estudiantes: Que buscan enfocar sus ideales sin caer en la frustración o el agotamiento espiritual.
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Dios no diseñó la fe cristiana para que fuera una pesada e inalcanzable carga de frustración, sino un camino de gracia, santidad y gozo en el Espíritu Santo.
Si deseas recuperar la paz y el gozo en tu caminar diario con Cristo, te invitamos a leer este excelente recurso. Consigue tu ejemplar de «Cristianismo imposible» de Kevin DeYoung directamente en nuestra tienda en línea aquí en Librería Biblíon. ¡Será de gran bendición para tu vida y tu familia!
